martes, 2 de septiembre de 2008

Volver... a la normalidad

Con toda parsimonia, con movimientos relentizados, dobló por las marcas perforadas y arrancó con sumo cuidado la hoja del calendario que mostraba los meses de julio y agosto. Con ella en la mano se dirigió hacia el contenedor de papel que estaba en un rincón de la oficina. ¡62 largos días de verano reducidos de pronto a un papel usado donde, con suerte, alguien anotaría por detrás un teléfono o una dirección antes de enviarlo a reciclar! ¡30 días de vacaciones ya disfrutadas que volaban para convertirse sólo en recuerdos y aventuras que contar!
Miró a su alrededor. La oficina, sola y en silencio, le parecía más grande. Había llegado antes que el resto de sus compañeros, como siempre. Se sentó en el sillón de su escritorio y, con cierta desgana, encendió el ordenador. Suspiró mientras venían a su mente las imágenes de uno de los días de vacaciones que más se había divertido toda la familia... Sonrió y se le iluminó la mirada. Casi al mismo tiempo escuchó los pasos, las voces y las risas de dos compañeras acercándose por el pasillo. "¡Ya están llegando! Aquí vienen..."
"Vamos, guapa, espabila que ya va siendo hora de ponerse a trabajar..." se dijo. Y como si, de pronto, alguien le hubiera apretado un resorte interno, estiró los hombros, respiró hondo y comenzó a teclear su contraseña para acceder al programa.
Treinta minutos más tarde ya había saludado a todos los de la oficina, había comentado con los más afines algún episodio de las (ya pasadas) vacaciones y estaba cumplimentando informes, consultando boletines y atendiendo las llamadas telefónicas con la misma rapidez y eficiencia que solía hacerlo siempre y hasta con una sonrisa en los labios porque ella (quizá sea un bicho raro) está contenta con su trabajo."¡Qué alegría volver... a la normalidad!".
A todas y todos los que esta semana habéis vuelto al trabajo tras las vacaciones.

12 comentarios:

Tormenta. dijo...

Caray niña! mejor explicao imposible! jaja, pues sabes, yo tenía ganas de que el verano acabara, y ya ves, poquito queda, por dios que pase rápido yaaaaaaaaa , jaja, besos guapa! un post genial!.

Soboro dijo...

Aunque sean necesarias y esperadas las vacaciones interrumpen una rutina que parece mantenernos sobre la tierra. Así que la vuelta a la normalidad, aunque suela se ponga duro a la vuelta de unas vacaciones tienes el reencuentro con los elementos rutinarios que son con los que verdad se mueve la vida de todos.
Un beso

Isa dijo...

A veces es difícil volver a la "rutina" de trabajar (o estudiar...)
Se pasa pronto.Ya me veo estudiando para los exámenes que irán llegando durante este curso :( (nota mental: no pensar en los deberes, no pensar en los deberes, no pensar en...)
Muchos besos:
Isa

LUISA M. dijo...

TORMENTA: Gracias. Me alegro que te gustase. Pues sí, el verano toca a su fin (hasta el año que viene!) y comenzamos otra época que para la mayoría está asociada al trabajo. ¡Que empiece bien!
SOBORO: El trabajo cotidiano (la normalidad), los horarios... forman parte de la vida diaria y es necesario. Así, cuando llega el momento, apreciamos más las vacaciones (que suponen romper algunas de esas reglas).
ISA: Bienvenida al blog. Tienes razón, la vuelta a las clases del estudiante cuesta casi tanto como volver al trabajo. ¡Que te vaya muy bien este curso! No empieces a pensar en los exámenes, que aún tardarán en llegar.
Besos para las tres.

Juan Luis dijo...

Eso pienso yo después de las navidades.

Saludos.

NáN dijo...

Está muy bien dar ese salto en unos minutos. La gente ahora se abruma por nada. Eres fuerte.

Malena dijo...

Pues que quieres que te diga? que llega un momento que se apetece volver a trabajar y encontrarte con tus compañeros (si te llevas bien con ellos). Lo que sucede es que cuando ya pasa un poco de tiempo, empiezas a mirar el calendario para ver cuanto falta para las próximas vacaciones.

¡Somos así!

¡Feliz nuevo curso, Luisa!

Un beso.

LUISA M. dijo...

Gracias a todos por los comentarios.
JUAN LUIS: Ese cambio de ritmo que se narra podría servir para después de cualquier periodo de descanso (verano, navidad...) Saludos.
NÁN: Adaptarse de nuevo al trabajo es sano, ¿no te parece? Hay quien lo hace en unos minutos y quien tarda unos cuantos días... Cada uno a su ritmo. Saludos.
MALENA: Cuando el ambiente de trabajo es bueno, se hace más fácil volver, claro que sí. De todas formas, es normal el deseo de que lleguen de nuevo las vacaciones ¡faltaría más!... Un beso.

mi despertar dijo...

Muy lindo blog, volveré te dejo el mío
besos

LUISA M. dijo...

Gracias por pasar por aquí, "Mi Despertar", puedes volver cuando quieras. Hoy he entrado a visitar tu blog. Saludos.

manuel-tuccitano dijo...

Tu como yo sabemos que esa realidad es la que vivimos cada septiembre...en un principio vas como amedrentado, con morriña al tiempo pasado que te parece poco...pero luego ya estás planificando las actividades del curso ...como si no hubieses estado de vacaciones.

LUISA M. dijo...

MANOLO: Así suele ocurrir, cada principio de curso. Espero que tú hayas cogido ya un buen ritmo y tengas muchas energías para todo el curso que tenemos por delante...
Un abrazo.