sábado, 13 de septiembre de 2008

Duermevela

Cierro los ojos. Me pesan los párpados. Esta noche sólo he dormido cuatro horas. A mi espalda, un hombre y una mujer conversan pero no distingo sus palabras. Es un murmullo que me adormece aún más. Hasta mi nariz llega el aroma del maíz tostado que alguien debe estar comiendo muy cerca (¡huuumm, qué rico!), me despierta el apetito, pero no logro despegar ni una pestaña. Escucho un "bip, bip, bip" por delante de mí, alguien está tecleando un mensaje en su móvil. Paso la mano por el asa del bolso que llevo sobre las rodillas y compruebo al tacto que la cremallera está bien cerrada.
Oigo unos pasos y noto que alguien se para junto a mí.
- Buenos días. ¿Me enseña su billete, por favor?
Abro los ojos (con gran esfuerzo) y el bolso y muestro el billete al revisor. Consulto mi reloj. Quedan todavía un par de horas para llegar.
Cierro los ojos. Me pesan los párpados. El suave traqueteo del tren me adormece de nuevo...

14 comentarios:

CORNELIVS dijo...

¡Saludos paisana! He descubierto tu blog, y francamente me ha gustado muchisimo. Esta muy bien hecho y es muy ameno. Mi sorpresa ha sido encontrarme entre la lista de tus blogs favoritos. Gracias por tal amabilidad.

Yo ya te he incluido en la lista de los mios.

Estaremos en contacto.

Desde esta tierra nuestra que te vio nacer, te envío un muy cordial saludo

Soboro dijo...

Hola!
Pues algo parecido me pasó en un avión y dos veces me tuvieron que llamar la atención mis vecinas de asiento cuando se acercó la azafata a pedirme la bebida.
Muy bien descrita la sensación soporífera.
Un beso

manuel-tuccitano dijo...

Sensaciones que hemos tenido todos alguna vez...son momentos en los que ni duermes ni estás en el mundo de los vivos...nos vemos...no te vi en el acto de "bienvenida". besos

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Ese duermevela, en el que oímos cosas sin saber bien qué son... Cuántas conversaciones he medio oído en los trenes...
Me ha gustado mucho la descripción, reconocible, de comprobar si la cremallera está cerrada.

LUISA M. dijo...

CORNELIVS: ¡Bienvenido a este blog, paisano! Me alegra encontrar otro jiennense por el mundo de los blogs. El tuyo me pareció interesante y por eso puse el enlace. Gracias por tus amables palabras. Saludos.

SOBORO: Supongo que a casi tod@s nos ha sucedido algo parecido en alguna ocasión. Gracias por la visita y el comentario. Un beso.

MANUEL-TUCCITANO: Exactamente. Ni duermes del todo ni estás despierto, es un estado intermedio... Al acto de "bienvenida al curso" no pude ir. Ya hablaremos, paisano. Besos.

PEDRO OJEDA: ¿También tú has viajado alguna vez en duermevela? ... Me alegra que te haya gustado el texto. Muchas gracias por el comentario, "honor que me haces". Un cordial saludo.

Consuelo Labrado dijo...

Buenas tardes Luisa M.:

Vengo a devolverte la visita y a agradecerte tu comentario, describes la cotidianeidad con una facilidad tremenda, me ha gustado, voy a añadirte a mi lista para no perderte de vista. Un abrazo

LUISA M. dijo...

CONSUELO:
Gracias por la visita y por tu amable comentario.
Yo también he puesto tu blog en la lista de los que visito a menudo para volver.
Un beso.

Goathemala dijo...

Excelente momento muy bien descrito. Lo llevo a lo personal porque cuando usaba el tren a diario juraba que nunca dormiría como esa gente que literalmente era despedaza por el sueño.

Pues bien en apenas un mes era uno más de los que caía fulminado por el traqueteo tan adormecedor de las ruedas sobre los raíles.

Saludos.

Juan Luis dijo...

Una noche larga para amanecer en otro lugar distinto al habitual. El encanto de los viajes.

Saludos.

LUISA M. dijo...

GOATHEMALA: Me alegro que te haya gustado. Tu experiencia personal sobre los viajes en tren me hizo sonreir... nos puede pasar a cualquiera.
Saludos.
JUAN LUIS: Realmente, cada viaje tiene algo especial, su "encanto", aunque a veces nos quedemos sólo con las anécdotas en el recuerdo.
Saludos.

Consuelo Labrado dijo...

Si te gusta la pintura paséate por el blog de mi hermano Pablo Labrado
http://pablolabrado.blogspot.com
espero que disfrutes. Un beso

Malena dijo...

El sopor que nos produce el traqueteo del tren es dulce y nos transporta a miles de Km de distancia. Es algo único.

Un beso, Luisa.

P.D/ Me han dicho que el festival aéreo de Cádiz ha sido todo un éxito y la gente de Cádiz entrañable. :)

LUISA M. dijo...

CONSUELO: Ya me asomé al blog de pintura de Pablo. Hermosas acuarelas y óleos con mensaje. Felicidades por tu poema del chapapote. Gracias por la sugerencia, es agradable visitar blogs tan artísticos. Un beso.

MALENA: El traqueteo produce un sueño dulce y agradable aunque sea muy ligero. El que te transporte más o menos lejos... queda a gusto de cada viajero.
Del festival aéreo de Cádiz, eso dicen, que estuvo muy bien. Yo sólo lo he seguido por el periódico y alguna web. Un beso.

Beeril dijo...

Hola Luisa!

Acabo de ver tu comentario y te tengo que agradecer profundamente tus palabras. Intento hacer feliz un poco más feliz a la gente, ya sea en blogs o cualquier otro método válido como despertar a una persona a base de cosquillas...Ja ja ja!

Excelente texto. A mí me encantan los trenes.Me relajan, y por suerte,lo cojo dos veces al día. Ahí puedo escribir o leer, y en el caso que así fuera,tener preparado el billete para ser validado, dejando a un lado el sudoku que se resiste para más tarde, sin intromisión alguna.

Besos!