lunes, 3 de noviembre de 2008

Crisis de identidad

Un microrrelato en dos versiones:
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VERSIÓN 1:
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No es ella. La mujer que la mira detrás del espejo no es ella. Si acaso se le parece vagamente. Sus ojos también son verdes, pero sin brillo y con los párpados enrojecidos. Sus labios resecos dibujan una extraña mueca en lugar de su sonrisa.
Una desconocida la observa desde el espejo mientras se peina. Han pasado demasiados años desde que se marchó de casa. Demasiado dolor desde que sufrió la crisis. Después, el vacío en su memoria y unas profundas huellas en su rostro.
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VERSIÓN 2:
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No era ella. La imagen que le devolvía aquel espejo no era ella. Si acaso se le parecía vagamente. Sus ojos eran verdes, pero sin brillo y con los párpados hinchados y enrojecidos. Sus labios resecos dibujaban una extraña mueca en lugar de su sonrisa.
De pie, ante el espejo, no era capaz de reconocer su propio rostro. Habían pasado demasiados años y demasiado dolor desde que sufrió aquella crisis. El espejo le mostraba a una desconocida con la que tenía que aprender a vivir.
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19 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Ambas son magníficas y terribles.

Cornelivs dijo...

Me quedo con la 2º versión, ofrece (para mí) mas dolor descarnado.

Un beso!

María José dijo...

Y por qué no...?

VERSIÓN 3:
No es ella. La mujer que la mira a través del espejo no es ella. Si acaso se le parece vagamente. Sus ojos también son verdes, pero en ellos se nota un brillo especial. No hay párpados enrojecidos, no hay labios resecos. En donde debería haber una mueca hay una espléndida sonrisa.
De pie, ante el espejo, no es capaz de reconocer su propio rostro. Ve a una desconocida con la que tiene que aprender a vivir, y si algo tiene claro es que está dispuesta a intentarlo.

;)

manuel de la rosa dijo...

Version 4:
Es ella. Es la imagen que le devolvía el espejo, aunque no quería reconocerse, el verde de sus ojos estaba allí pero sin su brillo producto de las lágrimas que no podían evitar sus párpados. Su sonrisa se había perdido una pobre mueca fingida era lo que qudaba.
Se reconocía, aunque no aceptaba el paso del tiempo.... ¿y quién lo acepta? con estoicismo a lo mejor... Un abrazo

LUISA M. dijo...

Gracias por vuestros comentarios.

PEDRO: ¿Terribles? Puede, pero invitan a reflexionar sobre el paso del tiempo y sobre el sufrimiento.
Un abrazo.

CORNELIVS: Puede que la 2ª versión muestre más el dolor, pero creo que también deja al final un aire de esperanza.
Un abrazo.

MARIA JOSÉ: Bienvenida al blog.
Gracias por tu propia versión de la historia. Me gusta, conviertes lo negativo en positivo, vuelven el brillo de los ojos y la sonrisa "y si algo tiene claro es que está dispuesta a intentarlo".
Conozco tu blog (lo visito a veces aunque no comente), escribes buenas historias.
Besos.

MANUEL: Gracias por escribir tu versión. Están las lágrimas y la mueca de dolor, pero ella reconoce el paso del tiempo... y lo acepta con resignación. Buena solución.
Abrazos.

Malena dijo...

Dos versiones sobre un mismo sufrimiento.Cuántas veces nos hemos mirado al espejo y nos hemos dicho: ¿Cómo me miraré dentro de x años? ¿Qué habrá sido de mi vida? Y cuando pasado un tiempo nos volvemos a mirar, hacemos una reflexión y unas veces sonreimos y otras nos decimos: ¿Por qué? mientras se nos escapa alguna lágrima.

Gran microrelato, Luisa.

Besos.

Irene dijo...

Luisa, muchisimas gracias por tu comentario en mi blog...
Tienes un blog muy agradable de leer,con bonitos poemas!

Un saludo.

lys dijo...

"Con la que tendría que aprender a vivir..." Y se aprende, !Vaya si se aprende!

la vida nos dice como tenemos que vivirla en todo momento, y estamos hechos de tal manera que si queremos, podemos.

Curiosos relatos que en su brevedad nos invitan a pensar.

Un saludo cariñoso.

Goathemala dijo...

Porque no cierra y recalca la calidad literaria dejando una vereda abierta para que la transite quien lo quiera, me decido por la primera versión y destaco en ella esa última frase:

"Después, el vacío en su memoria y unas profundas huellas en su rostro."

Y, si me lo permites, añadiría al final una frase descontextualizada y cotidiana que recalcase que el mundo tiraba sin importarle su situación: una cafetera que bulle, la algarabía de los niños en la calle, el ladrido lejano de un can etc.


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Saludos, Goathe.

Nuria dijo...

Las dos visiones de una misma realidad, la foto atardecer, la vocación de maestra, el verso como lenguaje. Si supiera expresarme de esta forma que insinua más que dice, te diría que aquí tienes a tu gemela. Prometo visitarte de ahora en adelante.

Sara dijo...

Desde luego la crisis está en auge, es el momento de la crisis, pero estas crisis de identidad son doblemente terribles, tus relatos son para pensar mucho, igual uno que otro.

Un abrazo

___________________ dijo...

Aunque suelo pensar que el presente es idoneo para la tragedia, en este caso me quedo con el pasado y el segundo microrelato. Y es que al frase final es demoledora.


Un saludo,


Pedro.

LUISA M. dijo...

Gracias por vuestros comentarios.

MALENA: La historia encierra dolor y sufrimiento, pero quizá sea bueno que reflexionemos y, en su caso, sepamos aceptarlo cuando nos llegue, aunque no sea fácil,... quizá nunca estemos del todo preparados para sufrir.
Besos.

GOATHEMALA: No me parece mal tu idea. La primera versión, con tu propuesta, podría continuar así:
"Después, el vacío en su memoria y unas profundas huellas en su rostro." "Por el balcón entreabierto se cuelan voces distantes de niños que juegan y el aroma a café recién hecho." (esto o algo parecido, para indicar que la vida sigue a su alrededor sin percatarse de su drama).
Besos.

SARA: Efectivamente, el relato (ambas versiones)es para pensar. Superar una crisis personal (del tipo que sea) es duro.
Ya vi tu "camino a Soria", toda una experiencia, no?
Besos.

Bienvenidos a los nuevos lectores:

IRENE: Me alegra saber que te ha gustado el blog, vuelve cuando quieras. Yo ya sé que en tu cocina puedo encontrar nuevas y apetitosas recetas.
Saludos cariñosos.

LYS: Aprender a vivir la vida, superando las dificultades..., muy buena filosofía. Si el texto te anima a pensar en ello, habrá cumplido uno de sus objetivos.
Acabo de mirar tu blog y me ha gustado, ya te haré otra visita más despacio para comentar.
Saludos cariñosos.

NURIA: Me alegra ver que coincidimos en tantas cosas. Ven por aquí cada vez que quieras. Yo ya he puesto un enlace a tu blog.
Saludos cariñosos.

___PEDRO: Lo tomaré como un elogio, viniendo de un autor de tantos cuentos... ¿Demoledora la frase final del segundo? Pues, fíjate que yo le veo un ligero toque de esperanza ("...con la que tenía que aprender a vivir") y me parece más drástica la frase final del primero. Pero, claro, cada uno podemos tener una percepción distinta del texto.
Saludos cordiales.

Isa dijo...

Hmmm...me gustan las versiones 3 y 4.
Las otras dos también, por supuesto!!!Aunque son más tristes, no?
Por cierto, tienes una cosa en mi blog, pásate cuando puedas!!
Muchos besos:
Isa

Consuelo Labrado dijo...

Cara y cruz de una misma moneda, es mi deseo que mientras nos analizamos frente al espejo en vez de mirarnos la legaña nos veamos unos ojos llenos de vida con ganas de sonreír desde el fondo de nuestro corazón porque la mirada no engaña. Un abrazo

nán dijo...

Pues yo me quedo la primera versión, pero usando para el final la frase de la segunda.

Esto de las versiones está muy bien: revela lo que es la literatura, cómo unos cambios mínimos alteran el sentido.

LUISA M. dijo...

Gracias por vuestros comentarios.

ISA: Un poquito tristes sí son, la verdad.
Gracias por el regalito, ya me pasé por tu blog.
Besos.

CONSUELO: ¿Qué pensaremos nosotras dentro de unos años al mirarnos al espejo? Quizá sea cuestión de mirar más allá de lo que ven nuestros ojos...
Besos.

NÁN: Buena fusión, sí señor, la versión de la historia que apuntas.
Comparto lo que dices: un cambio en unas cuantas palabras, o en el orden... da lugar a otra historia diferente. ¡Juguemos con las palabras, con su sentido y creemos, pues, nuevas historias!
Un abrazo.

мαяια dijo...

¡No puedo escoger! Me quedo con los dos, que son muy similares y a la vez muy distintos. Por separado son dos microrrelatos, pero uno detrás del otro... ¡me han encantado! ;)


Un besiño!

Goathemala dijo...

Exacto: soledad acentuada. Perfecto (desde mi humilde punto de vista).

Saludos.