lunes, 16 de junio de 2008

Volar sobre el mar

¡El mar! ¡Ah! El mar... eterna fuente de inspiración para los artistas: pintores, poetas y cantautores... de todos los tiempos.

Y, para muestra: una canción, o mejor, cuatro, las canciones sobre el mar que he seleccionado:


A por el mar,

a por el mar que ya se adivina,

a por el mar,

a por el mar, promesa y semilla

de libertad,

a por el mar, a por el mar...

El mar es más que un paisaje,

también es un sentimiento,

es un corazón que late

negándose a seguir muerto;

no rinde más obediencia

que la que exigen los vientos,

no lo sujetan cadenas

ni se detiene ante el fuego.

A por el mar,

a por el mar que ya se adivina,

a por el mar,

a por el mar, promesa y semilla

de libertad,

a por el mar, a por el mar...

Luis Eduardo Aute

Por la blanda arena que lame el mar

su pequeña huella no vuelve más.

Un sendero solo de pena y silencio

llegó hasta el agua profunda.

Un sendero solo de penas mudas

llegó hasta las espumas.

Sabe Dios qué angustia te acompañó

qué dolores viejos calló tu voz

para recostarte arrullada en el canto

de las caracolas marinas la canción

que canta en el fondo oscuro del mar

la caracola.

Te vas Alfonsina con tu soledad

¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?

Y una voz antigua de viento y de mar

te requiebra el alma y la está llamando

y te vas, hacia allá como en sueños,

dormida Alfonsina, vestida de mar.

Félix Luna - A Alfonsina Storni

En las suaves aguas de tu mar me perderé,

Seré un mal pirata,

tus tesoros guardaré.

Por tu amor.

Por mi bien.

Me das el mar con tu mirada.

Me acuna el mar de tu mirar.

Yo, qué poco fuí,

antes de ser por tí, estela y sal, nave y lugar.

Me das el mar con tu mirada.

Me acuna el mar de tu mirar.

Soledad Giménez. Presuntos implicados

Al amanecer ya está Miguel

sobre su barca.

Dame un beso amor,

y espera quieta

junto a la playa.

Y el mar murmura en su lenguaje:

- ¡Maldito pescador!

Despídete de ella,

no quiero compartir su corazón-.

Y llorar, y llorar, y llorar por él.

Y esperar, y esperar, y esperar de pie

en la orilla a que vuelva Miguel.

Dicen en la aldea

que esa roca blanca es Ana.

Cubierta de sal y de coral

espera en la playa.

No esperes más niña de piedra.

Miguel no va a volver.

El mar le tiene preso

por no querer cederle a una mujer.

Y llorar, y llorar, y llorar por él.

Y esperar, y esperar, y esperar de pie

en la orilla a que vuelva Miguel.

Incluso hay gente que asegura

que cuando hay tempestad,

las olas las provoca

Miguel luchando a muerte con el mar.

Y llorar, y llorar, y llorar por él.

Y esperar, y esperar, y esperar de pie

en la orilla a que vuelva Miguel.

Y llorar, y llorar y llorar por él.

Y llorar, y llorar, y llorar por él.

Y llorar, y llorar, y llorar sobre el mar.

José Mª Cano. Mecano


Canciones para volar y... volar sobre el mar.

No hay comentarios: