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martes, 26 de mayo de 2020

Desescalar por fases

Me chocó la primera vez que la escuché en un noticiero de televisión. "¿Des-es-ca-la-da?. Yo creo que en realidad no existe esa palabra. Al menos, no creo que venga en el diccionario de la RAE" - pensé. El verbo escalar sí, por supuesto, con todas sus formas verbales y sus derivadas, con sus usos en entornos deportivos, laborales o sociales. Pero... ¿desescalada? ¿desescalar? ¿desescalamiento?... Supongo que se las han inventado; nuevas palabras para designar un hecho que indica un proceso gradual de paso del confinamiento a la "nueva normalidad". También escuché un par de veces la denominación de "transición" para referirse al mismo hecho, pero ha triunfado la palabra nueva y, tras unos días de utilizarla... ya la decimos todos (o la mayoría) como si la conociéramos de toda la vida.


A mí me sugiere alguna actividad relacionada con el alpinismo o con el montañismo: escalar sería subir el monte o montaña y desescalar, bajar de la montaña después de esa ascensión. Y, como tal, sería una actividad realizada siempre en equipo, nunca en solitario. Donde los pasos cortos y seguros que da cada montañero (tanto en la subida como en la bajada) influyen en lo que le suceda a todo el grupo. Por eso tiene que prestar cada uno su máxima atención y actuar con la mayor precaución llevando el instrumental necesario para llevar a cabo esa tarea con la mayor seguridad posible. Y mostrarse unidos, muy unidos, para lograr llegar a la meta que, como equipo, se han propuesto. 
Ojalá que, tanto los que toman las decisiones como todos y cada uno de los ciudadanos, pensáramos que esta "desescalada" consiste en eso y nuestra actuación fuera siempre responsable y en beneficio de toda la población española, ya estemos en fase 0, en fase 1 o fase 2 y vivamos en un lugar u otro del territorio de nuestro hermoso país.

Fotos propias realizadas hace algún tiempo: 
1) Jaén capital en lontananza y en el recuerdo. 2) Atardedecer en la playa de Chipiona (Cádiz).

lunes, 11 de mayo de 2020

Sensaciones confinadas en versos


En este período de confinamiento, hemos tenido más tiempo para realizar distintos tipos de actividades en casa y, también, para reencontrarnos con nosotros mismos y mirar en nuestro interior. 

Este poema corresponde a algunos de esos momentos vividos y sensaciones sentidas en los ratitos en la terraza durante los fines de semana de abril.

SILENCIO


Silencio, 
reina el silencio. 
Canto de pájaros 
a lo lejos. 
Tomo el sol. 
Leo un libro. 
Desconexión. 
Respiro, respiro. 
Cierro los ojos. 
                                                 Mundo interior.


Silencio,
no se escuchan ruidos.
De golondrinas los trinos
y algún murmullo lejano. 
Tomo un libro. 
Leo al sol. 
Introspección. 
Respiro, respiro... 
Abro los ojos. 
Paz interior


     
(Chipiona, abril de 2020, durante el confinamiento en casa)

miércoles, 11 de enero de 2012

Creatividad tras el cristal

En estos tiempos complicados para mantenerse a flote los pequeños comercios...
un poco de creatividad aplicada al arreglo de escaparates, una estética original...
no viene nada mal para intentar captar la atención del público y animar a los clientes a entrar.

Eso deben haber pensado los propietarios de estos establecimientos que he fotografiado en dos calles comerciales de mi localidad: una óptica, una floristería y una tienda de modas. 




Apelar al entorno marino y natural, a las aficiones o incluso al corazón, pueden ser un buen recurso para acercar a la clientela a dicha tienda.
¡Lástima que no siempre dé los resultados esperados! pues, a día de hoy, uno de ellos ya ha tenido que cerrar y trasladarse a otro lugar. ¡Una pena, la verdad! porque era amplio, muy bien decorado y con buenos precios.
Y es que, con estrategias comerciales o sin ellas, en épocas de crisis no es fácil emprender un negocio nuevo ni resistir cuando las ventas bajan.

lunes, 7 de marzo de 2011

¿Quién vive ahí?

Un paseo cotidiano por una avenida singular.

Un árbol alto, con parte del tronco hueco...
capta mi atención al pasar.

Doy unos pasos más... ¿me llama, me mira?

Con un ojo abierto y otro entreabierto

y la boca redonda por la que parece gritar.

Me acerco poquito a poco... y descubro su secreto:

"Me parece estar viendo un lindo gatito".

......................................................................

Porque esta planta es un ser vivo solidario

que, aunque se haya hecho vieja y de savia ande escasa,

acoge en su interior a una familia de gatos,

que le dan calor y vida a este curioso árbol-casa.
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Fotos propias realizadas con el móvil en una avenida de la localidad de Chipiona hace unos meses.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Volver a casa por Navidad y con Malena colaborar

Como el turrón de aquel anuncio, "vuelvo a casa por Navidad". Con guantes y bufanda, camino por una calle comercial: luces de colores, escaparates, regalos... Llegan hasta mis oídos las notas de un villancico que despiertan en mi mente recuerdos de un tiempo atrás.

Con nostalgia rememoro cuando buscaba con papá piedras, arena y musgo para hacer nuestro belén, cuando mamá y yo redactábamos los christmas a la familia, cuando después de la cena de Nochebuena cantábamos juntos villancicos, cuando los tres hermanos escribíamos con ilusión la carta a los Reyes Magos.


Son dulces recuerdos, muchas cosas han cambiado, nos hemos hecho mayores, otros pequeños llegaron. Pero sonrío al pensar que mantenemos la tradición de reunirnos estas fiestas para comer o cenar, para compartir en familia la sidra, el turrón, el mazapán, dedicar un pensamiento a los que ya no están, darnos un beso cariñoso y hacer un brindis especial para desearnos todos una feliz Navidad.

¿La celebraremos juntos también el próximo año? Quiero disfrutar de estos momentos de alegría, cariño y unión familiar. ¡Quién sabe lo que el futuro nos puede deparar!
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Luisa M.


Éste es el texto que envié a mi amiga Malena, de El tintero de China, para colaborar con ella en su hermosa iniciativa de publicar un post colectivo con textos escritos "desde el corazón" de varios amigos y amigas blogueros. Con su ternura y su fuerza, ha conseguido una amplia participación y, con su esfuerzo ha logrado su objetivo. El post conjunto lo ha titulado "A corazón abierto". Os invito a dirigiros allí, a leerlo y a saborear de este surtido navideño y de la cariñosa acogida que Malena y su tintero dan a los que la visitan.


También podéis entrar pinchando sobre la imagen del árbol que ilustra dicho post colectivo.

¡Felices fiestas a todos!

miércoles, 30 de junio de 2010

Sigo aquí... cerca

¡Hola a todos! Después de una larga temporadita sin publicar en el blog y asomándome poco a los de mis amigas y amigos, aquí estoy de nuevo... Y además, estrenando una plantilla nueva.
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Empiezan mis vacaciones y la verdad es que me estaba haciendo ya mucha falta un poco de descanso.
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No os voy a hablar de semanas de tensión y estrés, ni de las prisas y papeleos de fin de curso, no, hoy toca un cambio de sintonía, respirar hondo, relajarnos, contemplar la naturaleza o el arte...

Me gustaría hablar, bueno escribir, sobre la importancia de las relaciones personales y sobre la amistad.

Por circunstancias diversas, en estas últimas semanas, he visto cómo se han reforzado los lazos de mi amistad con varias amigas y he notado un cúmulo de emociones porque de distintas maneras cada una de ellas me ha mostrado su cariño.

A algunas las conozco desde hace bastantes años y con ellas he compartido episodios personales o profesionales importantes; otras, siempre han estado a mi lado, son ya como parte de mi familia; a varias, las conozco desde hace poco tiempo, pero hemos congeniado por tener gustos o intereses similares.

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No voy a nombrarlas aquí una a una, pero, ahora que estoy de vacaciones (y bastantes de ellas también) y podemos tomarnos una copa (o un refresco, allá cada cual), quiero proponer...

¡Un brindis por el afecto en las relaciones!

¡Un brindis por la buena amistad!
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La amistad hay que alimentarla y cuidarla con mimo como a esa bonita planta para que crezca fuerte y pueda florecer.
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Es uno de los mayores tesoros que podemos tener y que debemos esforzarnos en conservar, a veces con pequeños gestos, con detalles y dedicándoles un poquito de nuestro tiempo.
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Y si estos lazos pueden reforzarse tomando juntas un café o un té, por una larga y animada charla telefónica, o intercambiándonos cartas (las de antes, escritas a mano)...
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También pueden reforzarse (recuperarse después de años sin vernos, encontrar nuevas amistades) utilizando las nuevas tecnologías: a través de los blogs, de los correos electrónicos y de las redes sociales.
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Así que esta entrada se la dedico a todas mis amigas: a las de antes, las de ahora y las de siempre; a las que conozco desde hace muchos años y a las que he conocido en estos últimos; a las que veo a menudo, a las que frecuento poco y a las que todavía no conozco personalmente (sino a través de la red); a todas.
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Porque las amigas de verdad están ahí, cerca de ti, dándote su apoyo, siempre que las necesitas. Gracias.
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La foto es de un arbusto que me llamó la atención por su vistosidad en una excursión a El Bosque, siento no conocer su nombre.
El dibujo "De copas con las amigas" es de Margaux Motin; lo encontré en la web Zankyou.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Impresiones y paisajes: crónica de un viaje en tren

Domingo 25 de octubre de 2009 Viaje en tren (AVE Lanzadera) de Jaén a Jerez de la Frontera.-

7:30 – Jaén:
El tren, un moderno AVE Lanzadera que huele a nuevo, cierra las puertas e inicia su marcha, salimos de la estación de Jaén. Digo adiós con la mano a mis padres que se han empeñado en acompañarme a la estación y esperan en el andén la partida del tren.
Mientras veo cómo se va quedando atrás el castillo sobre el cerro de Santa Catalina y la ciudad a sus pies, me sumerjo en mis pensamientos, me siento triste, melancólica y con el ánimo decaído... En sólo siete días he asistido al funeral de dos de mis tías maternas a las que me encontraba muy unida, he vivido de cerca el dolor de mi madre por la pérdida de dos de sus hermanas con tan pocos días de diferencia y he sentido la cercanía y la unión de la familia en momentos tan duros.


8:15 – Estación de Andújar:
Una tenue luz del sol se filtra a través de la neblina dando un tono misterioso al paisaje otoñal. Los olivos, de un verde oscuro y ceniciento, cubren las lomas y los valles.
Uno, dos, tres pitidos del tren mientras atraviesa los campos semiocultos por el velo de la niebla.

8:30 – Estación de Villa del Río:
Aclara un poco, luce tímidamente el sol.
De nuevo la niebla, no se distingue nada más allá de dos o tres metros de distancia, apenas unas hileras de olivos, luego los depósitos de aceite, un grupo de casas.
Se va disipando la niebla, ahora parece un vapor ligero.
Oscuridad total, pasamos un túnel.
Vuelve a pitar el tren. Vuelve a brillar el sol, todavía tímidamente, sobre las colinas ocres.
Si hubiera viajado ayer, o hace una semana, a estas horas estaría despuntando el día. Hoy, con el cambio de hora (horario de invierno), hay más luz.


8:45 –
Una antigua fábrica de harina. Pasamos cerca de un pueblo, un restaurante, un torreón. El conjunto del pueblo queda atrás. Unas naves de Fertiberia.
Una nube larga, estrecha y deshilachada tapa durante unos minutos el sol. Bajo la luz del sol brillan las hojas de los árboles y los espacios entre ellos en el suelo, es el rocío de la mañana.
De nuevo el silbato del tren. Un manto de nubes aborregadas como una mantita de cálida lana sobre un pequeño poblado. Pasamos junto al río y después por otro pueblo un poco más grande, bloques con los bajos llenos de pintadas y graffiti, un almacén de cerámicas.
9:00 –
Aminoramos la marcha. Llegamos al intercambiador de vía, una serie de naves prefabricadas con el rótulo Adif por todas partes. Paran los motores y el tren se detiene, silencio durante unos segundos. De nuevo se pone en marcha el aire y el tren reanuda su marcha. Una central hidroeléctrica, torrecitas, otra población: casas, edificios y coches estacionados. Más edificios altos, nos acercamos a una ciudad. Un túnel largo y oscuro con luminarias amarillas cada tramo.

9:10 – Córdoba:
Llegamos a la estación de Córdoba central. El AVE está parado en la vía del otro andén. Suben un grupo de viajeros a este coche: una pareja, dos hombres, un chico joven, un matrimonio, un hombre solo… y se acomodan.
El tren se mueve ahora a más velocidad. El sol brilla con más intensidad, la niebla ha desaparecido.

9:45 –
De nuevo el intercambiador de vía. Aminora la marcha, se detiene todo, silencio durante unos quince segundos. El TALGO pasa veloz junto a nosotros por la vía de al lado. Nos ponemos de nuevo en marcha.

10:00 – Sevilla – Santa Justa:
Suben al vagón una familia, una pareja, una chica… el tren continúa su marcha. Dos minutos después, para en la estación de San Bernardo, suben otros pasajeros: una mujer joven con un niño pequeño y un bebé en brazos, entra después el marido, colocan el equipaje y ocupan sus asientos justo delante del mío.
Durante unos minutos me quedo escuchando el cuento que la mujer lee a sus hijos. Lo lee con entusiasmo comentando las ilustraciones y los niños la escuchan con mucha atención.
Guardo mi bloc de notas y el bolígrafo, saco del bolso el libro que traigo y, a partir de ese instante, me concentro en la lectura.
Es “El salón de ámbar” de Matilde Asensi. Voy tan absorta en la historia que casi no miro el paisaje ni el reloj y me doy cuenta, de pronto, que ya estoy llegando a mi estación de destino: Jerez.

Fotos propias tomadas durante ese viaje en tren.

sábado, 30 de mayo de 2009

Cuando mayo mayea...

Que por mayo era por mayo
cuando hace la calor
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor...
(del Romance del prisionero, Anónimo)
...
Campo amarillo en mayo. (Foto propia)

Mayo, la hermosa primavera, la naturaleza en flor, ese aire perfumado, esa explosión de color, ...

Mayo, cargado de polen, de alergias al por mayor, de levantes y tornados, de tardes frías o de sol abrasador, ...

Calle engalanada para la procesión. (Foto propia)

Mayo, popular y festivo, de ferias y romerías, de primeras comuniones, de bodas y celebraciones, de cruces y tradiciones, de macetas en los patios y flores en los balcones, ...

Mayo, de algarabía, de gentío y multitudes, de música por doquier, de cohetes y campanas sonando a todo meter, de atascos por las marismas, polvareda de caballos, de motos a todo correr, ...

Atardecer de mayo en la costa. (Foto propia)

Ahora que finalizamos Mayo, es tiempo de hacer balance del mes, de sus pros y sus contras, de su cara y de su cruz, de lo positivo y lo negativo ... ¿Cómo es el balance que haces tú?

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sábado, 25 de octubre de 2008

Melancolía de otoño


A veces, cuando llegan estas fechas, me pongo un poco melancólica. No sé si es por la lluvia y el viento, por los días más grises y más cortos, porque veo los primeros puestos de castañas asadas, porque encuentro muchas hojas secas por el suelo, porque recuerdo las cenas familiares con frutos de otoño,…
Con este estado de ánimo escribí, hace ya tres años, el poema que hoy quiero compartir con vosotros. Lo ilustro con algunas fotos que he hecho este mes.




Aromas de otoño

Amanecer de Septiembre.
Un paseo por mi pueblo.
Veo el color del otoño,
luz dorada, tonos ocres,
amplia gama de marrones,
viento que mece las ramas
y golpea en los balcones.



Mañana de Octubre.
Un paseo por mi pueblo.
Oigo sonidos de otoño,
lento tañir de campanas,
canto de aves que despiertan
por plazas y callejones,
suave crujir de hojas secas
bajo pasos infantiles
de niños que van al cole.


Tarde de Noviembre.
Un paseo por mi pueblo.
A través de las ventanas,
percibo el olor a otoño,
a ricas castañas asadas,
a uvas, membrillos, batatas,
a calabazas al horno.
Perfume intenso de flores,
débil aroma de velas,
se mezclan por los rincones
con tradiciones y fiestas.


Colores de otoño,
sonidos de otoño,
aromas de otoño,
sabores de otoño ...
despiertan en mi memoria
los recuerdos de mi infancia.

Luisa M.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Duermevela

Cierro los ojos. Me pesan los párpados. Esta noche sólo he dormido cuatro horas. A mi espalda, un hombre y una mujer conversan pero no distingo sus palabras. Es un murmullo que me adormece aún más. Hasta mi nariz llega el aroma del maíz tostado que alguien debe estar comiendo muy cerca (¡huuumm, qué rico!), me despierta el apetito, pero no logro despegar ni una pestaña. Escucho un "bip, bip, bip" por delante de mí, alguien está tecleando un mensaje en su móvil. Paso la mano por el asa del bolso que llevo sobre las rodillas y compruebo al tacto que la cremallera está bien cerrada.
Oigo unos pasos y noto que alguien se para junto a mí.
- Buenos días. ¿Me enseña su billete, por favor?
Abro los ojos (con gran esfuerzo) y el bolso y muestro el billete al revisor. Consulto mi reloj. Quedan todavía un par de horas para llegar.
Cierro los ojos. Me pesan los párpados. El suave traqueteo del tren me adormece de nuevo...

martes, 12 de agosto de 2008

El desvelo de una noche de verano

Sábado del mes de agosto... de madrugada:

Una moto, dos motos, tres motos... Un coche acelera al pasar y frena al llegar a la esquina. Un coche de caballos: resuenan los cascabeles, retumban los cascos de los caballos y las voces de sus pasajeros. Un coro de grillos estridente y desafinado se oye cada vez más cerca y más fuerte. Una moto pasa "a toda pastilla" dando petardazos con el escape para hacerse notar: rrrr, rrrr, rrrr... tá, tá, tá. Un coche pasa más despacio, lleva puesta la radio a toda potencia con una música insoportable que es un castigo para los oídos y para el buen gusto.

Una pandilla de chicos y chicas se acerca con voces y risas y se paran a charlar en voz alta (como hablan normalmente) justo debajo de mi ventana. (¿Qué pasa? ¿no hay otro sitio en la calle? Podían seguir hasta la plaza que está a cincuenta metros y sentarse en un banco, pero no... ¡Menos mal! Parece que continúan su camino.) De nuevo el coro desafinado de grillos. Voces y pisadas de gente que pasa. Otro coche de caballos pero, esta vez, con gente cantando y tocando las palmas. (Pues ¡qué bien! ¡vaya horitas! ¡Que aquí viven también personas que quieren dormir...!) Los ladridos de un perro... (Bueno, también tendrá que protestar el pobre...) Otro coche del tipo "discoteca ambulante"... (Estos jóvenes van a quedarse completamente sordos además de tener un pésimo gusto musical).

Por fin, un poco de silencio... A ver si también llega el sueño... ¡Zuuum, zuuum, zuuum! ¡Vaya, lo que faltaba! ¡Maldito mosquito!