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jueves, 26 de agosto de 2010

Volverán las Rimas de Bécquer...

... con sus versos a hacerme emocionar.
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Hace unas semanas, mirando los libros de una estantería, "tropecé" con una edición de "Rimas y Leyendas" de Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) que pertenece a una colección de Clásicos de la Literatura Española. Enseguida que lo descubrí, me entraron ganas de volver a leer las "Rimas" después de tantos años.

Me ha gustado mucho releer estos hermosos versos (algunos los recordaba y otros no), me ha hecho sentir muchas y variadas emociones (amor, alegría, pasión, desamor, tristeza, desánimo). Acercarme de nuevo a la poesía de Bécquer y redescubrir, en cierta forma, la figura del autor romántico, ha sido una grata experiencia.
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Además, en esta edición, una "Introducción Sinfónica" precede a la selección de sus "Rimas". no recuerdo haberla leído anteriormente, os transcribo el comienzo a continuación, pero recomiendo leerla completa, pues da una idea de su genio creador.
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"Por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poderse presentar decentes en la escena del mundo."
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Y ahora, para compartir con vosotros estas sensaciones, os dejo una pequeña muestra de las "Rimas" de G. A. Bécquer. Espero que disfrutéis (os alegréis u os emocionéis) con su lectura tanto como yo:
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¡Los suspiros son aire, y van al aire!
¡Las lágrimas son agua, y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú a dónde va?
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Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo.
¿A qué fingir el labio
risas que se desmienten con los ojos?
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Llora, no te avergüences
de confesar que me quisiste un poco.
¡Llora! Nadie nos mira.
Ya ves, yo soy un hombre... y también lloro.
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No digáis que agotado su tesoro
de asuntos falta, enmudece la lira;
podrá no haber poetas, pero siempre
¡habrá poesía!
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Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
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Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que el cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

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